BRAVO, BENEDICTO! Si la agonía de Juan Pablo II fue un ejemplo de compromiso y humildad, no lo es menos el paso que acaba de dar Benedicto XVI. Para los católicos resulta un testimonio de fe en Dios y, por ende, de respeto por la trascendente misión que le había sido encomendada; un acto de verdad y libertad por la sincera confesión de los propios...